Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

El autor es periodista con 28 años de experiencia, usted le puede contactar en demiandu1@me.com y en Twitter @demiandu

Este miércoles es un gran día en el calendario y no tiene nada que ver con el mundial o con el posible triunfo y avance de la Selección Nacional a la fase de octavos de final del Mundial de Futbol —aunque bien podría ser motivo de festejo— se trata de la fecha en la que por fin se acaban las campañas políticas, y en la que los miles de candidatos tendrían que dejarnos en paz, para “reflexionar” nuestro voto del domingo 01.

Y mire, no es que sea enemigo de las campañas políticas, de hecho me gusta el ánimo de renovación que llevan implícito, lo que termina por cansarme es el encono en que se mueve nuestra política nacional y la manera en que muchos de los actores intentan convencernos no de su oferta política y sus propuestas, sino del craso error que cometeríamos sí nos atrevemos a votar por la otra opción.

La verdad es que eso, además de los excesos en gasto, las corrupciones que se corren al calor de las campañas, el intercambio de acusaciones, los programas sociales clientelares, la compra del voto, los acarreos, el reparto de despensas o tarjetas que prometen premios en efectivo o en especie si gana tal o cual candidato es lo que me llena el buffer de esa computadora cerebral, hasta el grado del hartazgo.

Los procesos políticos por más que impliquen un momento de potencial cambio deberían de ser un paso natural, un proceso anticipado, que no tiene porque representar un shock al sistema, sino una etapa de refrendo de las decisiones de los ciudadanos, o bien de un cambio bien razonado en función de la decepción con los resultados del grupo que ejerce el poder.

No hay nada de extraordinario en el asunto del ejercicio del poder público, se trata de instancias e instituciones que están ahí precisamente para administrar bien o mal los asuntos públicos y se asume que en democracia debería de ganar quien tenga el respaldo ciudadano a partir de las mejores propuestas y los proyectos de gobierno más articulados con el interés y humor social vigentes.

El problema de fondo en los últimos años es que en México las cosas no necesariamente han ocurrido así, y un grupo político se posesiona regularmente del poder para servir a intereses particulares o de grupo que no necesariamente se identifican con el interés colectivo, y terminan por imponer una agenda que difícilmente congenia con lo que quisiéramos la mayoría de los ciudadanos.

Lo peor es que esos grupos en función de esos intereses propios o de los que sirven, utilizan las instituciones y poderes del estado para perpetuarse en el poder y no dar así cabida a las transiciones y procesos de cambio y transformación tan necesarios cuando algo no funciona, algo está mal, o de plano el sistema ha terminado por podrirse o corromperse, como evidentemente ocurre en este momento en México.

Eso nos lleva necesariamente del cierre de la campaña al momento en que estaremos solos frente a la boleta y de cara a la urna, con la decisión (en caso de Sonora) de votar por Presidente de la República, Fórmula al Senado, Diputado Federal, Diputado Local y Alcalde (hay 9 estados en donde además se elige gobernador) y de verdad es una gran responsabilidad.

Yo en mi caso tengo mi voto decidido desde el principio y no tengo ningún empacho en adelantar y hacer público que será por Andrés Manuel López Obrador, de hecho quien me conoce lo sabe de antemano por el hecho de que su proyecto de nación corresponde con mi visión de lo que se debe hacer en el campo económico y en el aspecto de gobierno y aunque su plan nacionalista dista de ser un proyecto de izquierda, me parece que tiene mejores alternativas y caminos que los que plantean los candidatos del PRI y el PAN, pues José Antonio Meade y Ricardo Anaya defienden abiertamente el proyecto neoliberal, que creo le ha causado problemas a México en estos 30 años que tiene de aplicarse.

En mi lógica y mi visión la economía es la mejor estrategia que se puede seguir para sacar adelante al país y un esquema de economía sana, parte de la lógica del bienestar general de la sociedad, no el de unos cuantos, y esa es la razón de fondo de mi decisión. No creo en la plutocracia, tampoco me convence lo que ha ocurrido en México en estos 30 años y por eso creo que es necesario un cambio de paradigma.

Sin embargo a pesar de tener mi decisión tomada y bien meditada, no es mi papel hacer campaña por el candidato presidencial, ni por ninguno de los aspirantes al resto de las posiciones políticas en disputa, más bien mi invitación para usted es que ahora que se acaban las campañas políticas y nos podemos alejar un poco del ruido que genera la disputa descarnada por el poder en que se ha convertido esta contienda política, se tome el tiempo de meditar, analizar su realidad, la realidad del país y que se decida por los candidatos que mejor representen sus intereses, su visión de país y lo que quiere a futuro, para el municipio, el estado y la nación.

El asunto es que no nos quedemos sin ejercer nuestro derecho al voto, en un momento crucial para la vida del país y donde parece que los caminos se cruzan voy de acuerdo con la visión de que permanecer al margen es convertirse en un cobarde, que no merece otra cosa que la condena de que otros tomen las decisiones importantes por él.

Las campañas políticas son precisamente para eso, para tomar decisiones en función de las propuestas que podamos escuchar, de lo que podamos observar y analizar del entorno y no soy quien para criticar o cuestionar las decisiones que los demás tomen o asuman, por eso mi invitación para este domingo es para que usted vote por la opción que a usted le convenza y que no deje que nada ni nadie le haga titubear una vez que tome su decisión.

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Miguel Pompa, mensaje sobre seguridad

Como comentario al margen, creo que es muy grave lo señalado por Miguel Pompa Corella, secretario de gobierno respecto a que alguien con mala intención a ha importado a Sonora grupos de criminales para sembrar la sensación de descontrol y sembrar miedo en la población. Me parece importante y celebro su posición al respecto de que la sociedad debe tener confianza en las autoridades y salir a votar el domingo. Así como el tema económico resulta esencial para el avance social, el tema de generar un entorno de convivencia seguro y en el que imperen las leyes es la principal función del gobierno en funciones.

Así que hágale caso a Miguel Pompa y salga a votar el domingo, por quien usted quiera hacerlo. Habrá que darle la espalda al miedo.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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