Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

El autor es periodista con 28 años de experiencia, usted le puede contactar en demiandu1@me.com y en Twitter @demiandu

Este fin de semana llamó ampliamente la atención la visita de 2 días que realizó Víctor Villalobos Arámbula, próximo titular de lo que hoy conocemos como Sagarpa y que a partir del 1 de diciembre pasará a ser la Seder o Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, y que se ubicará como ya se ha dicho persistentemente en Ciudad Obregón.

Y claro como tiempos traen tiempos se pudo ver en la reunión que convocó a los gremios agrícola, ganadero, pesquero y acuícola de Sonora, ahí haciendo fila de manera apresurada para participar del “besamanos” y alcanzar algo de la atención del futuro secretario, no importa que en la campaña le hayan hecho la guerra muchos de ellos, pues estaban del lado de José Antonio Meade y consideraban que el régimen que encabezará Andrés Manuel López Obrador era un peligro y que la reubicación de la dependencia en Sonora, no era más que una ocurrencia del “Peje”, como llamaban despectivamente al presidente electo.

Vamos, yo recuerdo haberlos visto a todos ellos y algunos más en un encuentro en el auditorio de la Unión Ganadera Regional de Sonora a escasas 3 semanas de la elección, recibiendo del abiertamente declarado opinador y comentarista neoliberal Leo Zuckerman, santo y seña del infierno que estaba por venir con López Obrador.

Sin embargo como se sabe en la política mexicana las cosas son antes como antes y ahora como ahora, y la verdad es que nada más faltó que Villalobos Arámbula saliera en hombros, porque al final del día el plan de trabajo que les presentó es mucho más sensato y efectivo para el sector, que cualquier otro proyecto que se pudiera haber presentado.

Petit Comite en el encuentro con el próximo secretario

Nomás para que se de una idea, entre los ahí presentes ví a Héctor Platt Martínez, presidente de la UGRS, a Jorge Mazón Rubio de Norson, a  Marco Antonio Camou Platt, a Sergio Torres Serrano (el papá que es suegro de la gobernadora), Marco Antonio Molina, a José Santos Gutiérrez Luken, Hugo Camou Loera y a otros con apellidos rimbombantes, que sin duda tienen un peso específico en el producto interno bruto del estado, por sus actividades en el campo y en el mar.

Claro quienes no se despegaron del virtual secretario fueron sus anfitriones, Lorenia Valles Sampedro, diputada por el distrito 3 de Hermosillo y el alcalde de cajeme Sergio Pablo Mariscal, quienes saben que en este momento traen al rey de la oreja y ahora quienes los miraban por arriba del hombro, andan tratando e quedar bien, al grado de que hasta botellas del mejor vino de alguna cava, circularon por ahí.

Sergio Torres, Víctor Villalobos y Héctor Platt, tiempos traen tiempos

Como se sabe el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene 2 banderas esenciales sobre el campo mexicano, la primera es impulsar la sustitución de importaciones, particularmente de maíz, trigo harinero, arroz, frijol y leche en polvo, incentivando la producción nacional, y ofreciendo a los productores precios de garantía (esa es la segunda bandera) a fin de garantizar la viabilidad de sus producciones a partir de que los costos de insumos, semillas, jornales, fertilizantes y demás estén cubiertos, además de una buena utilidad, lo que se sustenta en los precios que norman el mercado internacional.

En pocas palabras, hacer lo mismo que hace su competencia en Estados Unidos o Europa del Este. Además Villalobos Arámbula les dijo que lejos de pretender cambiar el orden establecido de las cosas, de hecho lo que se hará es tomar el modelo de la agricultura y la ganadería comercial, tan exitosos en Sonora y Sinaloa a fin de llevarlo a otras regiones del país, porque se piensa dividir a México en 5 regiones productivas, donde el noroeste es la número 1 en reconocimiento claro a la capacidad productiva de nuestro estado, que es uno de los líderes en producción ganadera (cerdo y bovino), agrícola (granos y hortalizas), acuícola y pesquera, al grado de que las exportaciones alimentarias de Sonora en su conjunto alcanzaron la friolera de 3 mil 200 millones de dólares en el 2017 y este año se asume que cerrarán con un alza del 12%, lo que equivale a cerca de 70 mil millones de pesos en producción, y eso equivale a un poco más del 10% del valor nacional de la producción del sector agropecuario.

Hay por supuesto muchas cosas que pueden mejorar en el diseño del sector en Sonora, por ejemplo impulsar la engorda de ganado en la entidad es un proyecto que permanece inconcluso desde hace 40 años, y eso que la carne de Sonora goza de cabal fama a nivel internacional por su calidad, lo que implicaría dotar de un enorme valor agregado una cadena productiva que parece trabajar a favor de los engordaderos de Arizona.

La gobernadora Pavlovich en reunión con el próximo secretario Víctor Vilalobos

Pero lo mismo sucede en muchas áreas de oportunidad, que tiene nuestro campo, se habla de sustituir la importación de trigos panificables, y Sonora es líder en producción de trigo, pero del llamado cristalino, por lo que la presencia de la Seder en nuestras tierras traerá altos beneficios a la entidad, como lo manifestó la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano después de la reunión que sostuvo en Palacio de gobierno, con ese personaje que será su huésped permanente en Ciudad Obregón y que muy bien puede convertirse en la clave para el desarrollo de nuestro estado de aquí al 2021.

A la gobernadora Pavlovich Arellano la verdad es que esta es la mejor noticia que le pudo caer, aunque al principio no entendiera o no asimilara los alcances de un proyecto de descentralización de dependencias que toca a nuestro estado y aunque la Seder llega a Sonora sin las áreas de Pesca, Acuacultura y Ganadería, acuérdese de mi si le digo que esto marcará un antes y un después al respecto del desarrollo de nuestro campo, pues se trata de una serie de políticas públicas muy bien pensadas, en la lógica de hacer los que desde siempre se debió hacer, pero con un enfoque a impulsar un mejor desarrollo económico y sobre todo generar equilibrios.

Por cierto, por ahí el futuro secretario abordó tangencialmente (por pregunta de la prensa) la situación de los jornaleros agrícolas y dijo (creo desinformado) que en Sonora los jornaleros son bien pagados, pues se negoció un contrato colectivo de trabajo de 264 pesos, sin embargo habrá que decirle que el tema de los trabajadores del campo en la entidad está lejos de tener equilibrios favorables para quienes aportan la mano de obra, porque existe mucha simulación y mucha cifra maquillada en ese aspecto, de ahí el por qué de empresarios del campo obscenamente ricos y trabajadores agrícolas tan pobres, que se mueren afuera de los hospitales por falta de atención médica.

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