Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

CIUDAD DE MÉXICO.- Este jueves fue un día particularmente intenso en los empeños del presidente Andrés Manuel López Obrador por combatir la corrupción, primero porque nos despertamos con la noticia de que Transparencia Internacional, comienza a reconocer los esfuerzos que hace el gobierno de la Cuarta Transformación al respecto del combate a ese tipo de prácticas de saqueo y latrocinio sobre los recursos públicos.

El autor es periodista con 29 años de experiencia, especializado en negocios, política y alguna que otra cosita más… Usted le puede contactar en el correo demiandu1@me.com

El hecho es que México avanzó 8 lugares al pasar del lugar 138 en que lo dejó el gobierno de Enrique Peña Nieto, al lugar 130 en un lapso de evaluación de solo 6 meses y en una etapa en la que el mundo entero va en sentido contrario. Pues bien esta persistente convicción del presidente de la República de que en su gobierno no hay espacio para la corrupción, parece rendir resultados y eso es algo positivo para el país.

Sin embargo me quedó claro que lejos de bajar la guardia, hoy lo que tienen que hacer el presidente de la República y su equipo de gobierno es redoblar esfuerzos, pues como lo manifestó ayer el jefe del ejecutivo federal en su rueda de prensa matutina, “se luchó durante muchos años contra el régimen corrupto, para ahora caer en las mismas prácticas”.

Y es que el presidente López Obrador mostró su faceta personal más dura, pues echó de cabeza a uno de sus hermanos, por andar haciendo “gestiones” ante el gobernador de Chihuahua, por lo que volvió a leer la famosa circular donde pide a los funcionarios del gobierno federal y de pasadía a los gobernadores y alcaldes, para que no los reciban o al menos no les prodiguen un trato especial a los integrantes de su familia cercana, lejana, política o extendida y literalmente dijo que si llegan pidiendo cosas “los manden al carajo”.

El presidente realmente no se tentó el corazón y creo que buscó dar un escarmiento ejemplar a su hermano a fin de que nadie más se atreva a poner en entredicho entre sus familiares, esto de la anticorrupción del presidente y su muy mencionada “honestidad valiente”.

Sin embargo a pesar de todos estos esfuerzos, un nuevo caso de corrupción, que ya raya en el escándalo de inicio de año, se presentó en el Hospital Infantil de México, pues al parecer se encontró la punta de la madeja en el contubernio entre una de las mayores farmacéuticas del país, en este caso Grupo Pisa, con las autoridades de salud, pues a pesar de que desde agosto se compraron medicamentos para tratar el cáncer, resulta que se les ha estado negando a los pacientes como una manera de hacer presión para que el gobierno doble las manos y le compre los medicamentos a Pisa y no los siga adquiriendo en el extranjero como instruyó el presidente.

El asunto parece pasará a mayores, ya la Secretaría de la Función Pública abrió sendos expedientes de investigación contra la mencionada empresa, también en contra del presunto responsable de esta colusión criminal, que ha puesto en riesgo la vida de miles de niños, que padecen de leucemia y que por esta irresponsabilidad criminal, no estaban teniendo acceso a sus medicamentos.

Lo dicho, la cruzada contra la corrupción es fundamental, es la gasolina que pone en movimiento la maquinaria de la 4T y la verdad es que el diagnóstico no es erróneo, de hecho el presidente López Obrador tiene razón, si en México no se tuviera la práctica del saqueo y el enriquecimiento a toda costa, otro gallo nos cantara, porque este país s sumamente rico, tanto en recursos, como en dinero, como en su gente.

Sin embargo por unos cuantos, o incluso unos muchos corruptos, que en todas partes ven negocio, nos hemos sumido en el atraso y el descrédito en todos los niveles.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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