Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

CIUDAD DE MÉXICO.- Desinformado, desubicado y con lo que parece ser una obsesión con la alcaldesa de Hermosillo, Celida López Cárdenas y sus decisiones, es como luce el dirigente estatal del PAN, Ernesto Munro Palacio, quien ha decidido hacer a un lado todo lo que toca ejercer como dirigente estatal de partido de oposición, por estar al pendiente de lo que haga o deje de hacer el gobierno municipal, vamos hay quien pudiera pensar que es el dirigente municipal del blanquiazul, pero no.

El autor es periodista con 29 años de experiencia, especializado en negocios, política y alguna que otra cosita más… Usted le puede contactar en el correo demiandu1@me.com

De hecho me llamó la atención la entrevista que ofreció en Proyecto Puente, pues más allá de cuestionar el procedimiento por medio del que el municipio de Hermosillo terminó por deshacerse de la onerosa y abusiva concesión del alumbrado público que heredó a la comuna y a los ciudadanos el infame ex alcalde Manuel Ignacio Acosta, Munro se fue de paso lanzando cuestionamientos que carecen de sentido, siendo que debería de al menos solidarizarse con los hermosillenses al tratarse de un asunto que realmente lastimaba las finanzas y la viabilidad del gobierno municipal, toda vez que comprometía todo tipo de ingresos y no solamente los derechos de alumbrado público, además claro de que la decisión pasó por el voto de algunos militantes de su partido que en ese momento eran regidores.

En los hechos el fin del contrato de concesión a 15 años genera varios movimientos y certezas, comenzando por el hecho de que no se pagarán más de 2 mil 360 millones de pesos y se quedará un pasivo a 12 años por 610 millones de pesos, que se pagarán a Grupo Financiero Banorte y no al consorcio Con Luz Hermosillo, que a partir de la eliminación del convenio simplemente desaparece del mapa, pues la institución financiera le liquida la inversión que hizo en luminarias y en la nueva red eléctrica que da sustento al sistema de alumbrado público.

Esa es la segunda certeza, pues la inversión física se queda para disfrute de la ciudad, por más bien o por más mal que haya estado hecha, el asunto es que el mencionado consorcio no se lleva los focos, las lamparas o el cableado, en esto se invirtieron precisamente 610 millones de pesos y es infraestructura que la ciudad va a conservar.

El tercero hecho o certeza es que la dirección de alumbrado público, que nunca fue anulada, asume de nueva cuenta la responsabilidad del mantenimiento y sustento del alumbrado, echando mano de los remanentes del DAP, a fin de conservar la mencionada infraestructura.

Es muy importante en esto hacer un análisis claro de la cuestión financiera y asumir que de haberse mantenido el acuerdo como venía, la comuna hubiera estado obligada a pagar un total de 3 mil 802 millones de pesos y que con el acuerdo alcanzado, el monto se reduce a una tercera parte, lo que evidentemente genera ventajas para la capital, aunque es evidente que quisiéramos que ese acuerdo con la compañía nunca hubiera existido.

El chiste del “Maloro”  va terminar por costarnos 1 mil 441 millones de pesos, lo que considera el monto principal y los intereses bastante caros en esa operación a 15 años, sin embargo creo que es importante reconocerle a la presidenta municipal Celida López Cárdenas su habilidad como negociadora y su visión de no mantener una deuda impagable para la capital de tal manera que los ciudadanos nos quedamos con el menor de los males y con una inversión en alumbrado que se espera dure al menos los 12 años que quedan de la concesión.

De hecho en las corridas financieras que se han hecho, se determina que existen por el concepto de DAP suficientes recursos para pagarle a Banorte lo acordado y mantener una inversión constante con los recursos de que dispone el municipio, pues al año se recibe un promedio de 189 millones de pesos y el costo financiero vas a representar un remanente de alrededor de 7 millones 500 mil pesos por mes en promedio.

Es evidente que el municipio afrontará un reto importante a fin de garantizar el alumbrado público, sin  embargo no es algo menos extraordinario que la recolección de basura, o garantizar el servicio de agua potable o la seguridad pública, es decir son asuntos que un gobierno municipal debe asumir como roles propios de una administración ordenada y organizada y pretender que el municipio no lo puede hacer, es negarle al gobierno el principio básico por el que fue creado.

Un gobierno municipal que se precie de serlo, debe garantizarle al ciudadano los servicios básicos y no salir corriendo con empresas del sector privado para concesionar y subrogar todo lo que se ofrezca, derrochando dinero a diestra y siniestra y además haciendo en el camino pingües negocios, en donde se aparece precisamente la corrupción que por tantos años caracterizó a las administraciones del PRI y el PAN.

Quizá el dirigente del Partido Acción Nacional no lo entienda, porque esa es la vocación de una persona con mentalidad proempresarial, que se hizo y ha vivido toda su trayectoria en el entendido de como se hacían las cosas antes. Creo que Ernesto Munro debe entender que Celida López está haciendo lo que los postulados del movimiento que la llevó al gobierno municipal de Hermosillo le dictan, que es acabar con las concesiones abusivas, combatir de manera frontal la corrupción y ofrecer a los ciudadanos servicios que estén a la altura de las necesidades y las circunstancias que vive la ciudad.

De hecho si usted observa el trabajo de Celida López Cárdenas, podrá sacar por conclusión que va sacando los distintos asuntos que competen al gobierno municipal, comenzó resolviendo el grave problema heredado de recolección de basura, se siguió con el tema de la inseguridad y la persistencia de robos en domicilios y la sensación de que a uno lo podían asaltar en cada esquina; ahora atendió y resolvió el reto de acabar con la leonina concesión del alumbrado. El siguiente reto por supuesto es dar una solución integral al tema de la infraestructura vial y urbana y muy probablemente le de tiempo para resolver algunos tópicos más como es el sistema de agua potable, la concesión de la planta tratadora de aguas residuales y aun la concesión del relleno sanitario, además claro está de la deuda del municipio por más de 2 mil millones de pesos, asuntos que para no variar también son herencia de los gobiernos del PRI y el PAN.

Solo hay que decir algo para cerrar este comentario, el ahorro de 2 mil 361 millones de pesos le alcanzaría al municipio para liquidar la totalidad de la deuda directa que tiene la comuna con  instituciones financieras, o bien para resolver de fondo el problema de pavimento, atendiendo las necesidades de la ciudad con concreto hidráulico y con la posibilidad de acabar de una vez y para siempre con la plaga de baches y socavones, que para no variar también son la herencia maldita de tantos años de gobiernos ineficientes emanados del PRIAN, así las cosas.

Correspondencia a demiandu1@me.com

Anuncios

Dejar respuesta

Dejanos tu comentario
Por favor escribe tu nombre