Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

Un acto de marketing supremo, la prueba de que el pueblo sigue de su lado, un modo de involucrar a los ciudadanos en los proyectos y empeños de la cuarta transformación, todo eso y quizás algo más representa la rifa-venta-renta del avión presidencial “José María Morelos y Pavón”, una situación que además ha captado el imaginario colectivo, al grado de que hay quienes ya apartan sus 500 pesos para comprar su respectivo boleto, pero más allá, hay quienes ya piden no solo uno, piden hasta 10 boletos.

El autor es periodista con 29 años de experiencia, especializado en asuntos de economía y política, usted lo puede seguir en twitter a través de @demiandu y enviarle correo electrónico a demiandu1@me.com

Bromeando le dije al jefe del poder ejecutivo federal que los 2 millones de boletos que pretende vender para esa rifa se venderían con facilidad en Hermosillo en solo 2 horas, sin embargo créame cuando le digo que su decisión ha desatado ya una “avión presidencial manía” y la gente está dispuesta a comprar los boletos no con la expectativa de ganar los premios, sino con el aliciente de colaborar con AMLO y su 4T. 

Así me lo han dicho decenas de ciudadanos y la verdad es que esta sola idea ha puesto a México entero a debatir y soñar con el tema.

La verdad es que la pretendida rifa del avión presidencial, que en realidad consistirá en una rifa de 100 premios de 20 millones de pesos cada uno, y que se pagará no con los recursos que se obtengan de la venta o rifa de la aeronave sino con recursos que están en poder del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, ha copado la atención y es la demostración de que quien tiene el bate y la pelotas en este pretendido juego de baseball que es el gobierno de la cuarta transformación, no es otro que el presidente Andrés Manuel López Obrador, que con un solo gesto, un solo comentario en su rueda de prensa de todas las mañanas pone a hablar al país entero del tópico que él prefiere.

De hecho este lunes el fiscal general de la República Alejandro Gertz Manero entregó al presidente López Obrador un cheque por la fabulosa cantidad de 2 mil millones de pesos, un cheque que yo creo que jamás antes se había escrito y que es precisamente el monto a que equivalen los 100 premios.

Y mire es interesante porque el avión ya se rentó de acuerdo con lo dicho por el presidente, por un periodo de año que equivale el ingreso de 200 millones de pesos, también el avión sigue a la venta y se espera obtener otros 2 mil 500 millones de pesos, lo que sumado a los ingresos de la rifa por 3 mil millones, supone que por el avión se podrá obtener casi el total de su costo, 5 mil 700 millones de pesos, frente a 7 mil que costó, lo que de alguna manera muestra que la ingeniería financiera que se hizo para llegar a este punto, busca sumar dinero, toda vez que el presidente quiere usar esos recursos de manera íntegra para comprar equipo médico del que hay carencias y necesidades por más de 13 mil millones de pesos.

El boleto de la rifa

Ahora el detalle es que el presidente ya abrió este tema y dijo que hay otras 72 aeronaves de lujo entre aviones y helicópteros que fueron comprados por los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, con valor de 100 mil millones de pesos, que podrán seguir el mismo camino del avión presidencial, por lo que a la rifa del 15 de septiembre, usted ya puede ir sumando otras más de aeronaves, casas y algunos otros lujos que se daban los gobiernos anteriores con cargo al erario.

Lo que está haciendo Andrés Manuel López Obrador muy en su estilo, es convocar a la sociedad mexicana a colaborar con la solución de algunos de los problemas nacionales, está llamando al ciudadano a participar y aportar de manera voluntaria, tal como lo hizo en su momento el gobierno de Lázaro Cárdenas en 1938 para financiar los gastos derivados de las indemnizaciones que requirió la expropiación petrolera.

En estos días el tema es la rifa, antes lo fue a nivel intermedio la cancelación de los fines de semana largos para celebrar las fechas patrias en los días que corresponde, este lunes el asunto que se promovió con fuerza fue este donativo que hizo la Fiscalía General de la República de 2 mil millones de pesos de un caso de corrupción, pero el tema sigue siendo la enorme fuerza que tiene sobre la opinión pública y sobre los llamados medios tradicionales el presidente López Obrador, que de manera cotidiana dicta la agenda y los temas de discusión pública en una estrategia que ha demostrado ser magistral.

El presidente López Obrador está muy consciente del enorme poder que tiene sobre los ciudadanos, la influencia enorme que ejerce sobre la opinión pública, y tiene claro que la sociedad acudirá en masa a su llamado para comprar los boletos de esta y otras rifas, simplemente porque sus números y niveles de aceptación son impresionantes.

El presidente da cada uno de los pasos de manera consciente y bien planificada, no hay ocurrencias, no hay improvisación, de hecho el presidente disfruta jugar con los símbolos, sabe lo que significa para los mexicanos el avión presidencial que él mismo convirtió en el símbolo de los excesos de sus antecesores, también entiende con claridad lo que implica emular a Lázaro Cárdenas y lograr que el pueblo se vuelque a colaborar con sus proyectos.

De ahí viene la desesperación de sus opositores, que un día sí y el otro también reclaman que se ponga fin a ese ejercicio de dialogo circular entre el presidente y los periodistas, entre el presidente y los ciudadanos.

Es obvio que ante los resultados lo último que hará el presidente es cancelar las “mañaneras”, vamos incluso últimamente anda con la idea de hacerlas también en sábados y domingos, pues dice que sus adversarios aprovechan los fines de semana para difamarlo…

Correspondencia a demiandu1@me.com

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