Pasión por los Negocios

Por Demian Duarte

Como ya es por muchos conocido, recibí en semanas y meses anteriores mensajes intimidatorios y algunas amenazas, veladas una y otras bastante claras de parte de quienes integran la dirigencia estatal y municipal (Hermosillo) del Partido Acción Nacional en Sonora, en un inicio decidí pasarlas por alto, sin embargo creo que al ser tan delicado el tema de la interacción de los periodistas y los medios de comunicación con el poder, sea político o económico, es necesario denunciar cualquier señal de este tipo, para que al final no se les haga costumbre.

El autor es periodista con 30 años de experiencia, especializado en asuntos de economía y política, usted lo puede seguir en twitter a través de @demiandu y enviarle correo electrónico a demiandu1@me.com

Mire, el horno no está para bollos y habrá quienes digan que peco de exagerado, que ni Ernesto Munro Palacios, ni Luis Nieves Robinson Bours están como para andar amenazando a nadie, pues su partido está francamente disminuido y tienen escasas posiciones de poder. Sin embargo el hecho es que en ambos casos hubo mensajes intimidatorios en mi contra, tanto de ellos de manera directa, como de sus amigos y simpatizantes, y es eso precisamente lo que no creo que esa permitirse.

En mis constantes visitas a la Ciudad de México me he topado con una realidad que en Sonora no es palpable, al menos no de manera clara y directa, y es el acoso persistente en contra de los periodistas en distintos lugares del país, he visto a compañeros reporteros y periodistas que solo cometieron el exceso de informar de manera oportuna, de levantar su voz y hacer señalamientos, de opinar en sentido contrario de los intereses de la clase política, y que han sido profundamente afectados en agresiones y en acosos donde han perdido todo, desde su vida normal, hasta seres queridos.

Muchos de mis compañeros que están exiliados y bajo protección ministerial en la capital del país ya fueron víctimas de atentados, otros de los recibieron amenazas, los que más la han sufrido han recibido balazos y agresiones físicas, otros más han perdido seres queridos en la refriega; por supuesto también hay decenas de periodistas muertos, y yo no tengo ningún deseo de pasar a formar parte de las estadísticas.

Confieso que me costó trabajo tomar la determinación de acudir a la Fiscalía General de la República y levantar la denuncia, sin embargo no me arrepiento, el tema es delicado y el momento también lo es, se acerca una fase de mucha polarización política de la mano del proceso político y electoral del 2021 y aunque puedo decir que no me intimidan las bravuconadas de barrio de ninguno de los señalados en mi denuncia de hechos (bajo la carpeta de investigación FED/SON/HSO/0001001/202), si temo por la seguridad de mis seres queridos y mis familiares, y las consecuencias que esa hostilidad de parte de los dirigentes del PAN (ojo no es contra todos los panistas) han emprendido de manera manifiesta en mi contra.

Y es que hay una delgada línea entre el dialogo y el debate y los mensajes intimidatorios al estilo de “cuídate amigo”, “ojalá no vaya a pasarte algo” y otros mensajes sicilianos por el estilo.

En este caso se trata de personas acostumbradas a manejar el poder, han ocupado cargos de en el gobierno y formaron parte del gobierno y el régimen de Guillermo Padrés Elías de una u otra manera, Munro fue secretario de Seguridad Pública, Nieves fue diputado local, ninguno de ellos suele andarse por las ramas y por eso es que mejor los denuncie con el ánimo de pararles el alto.

Insisto la situación no es fácil, hay violencia en contra de los periodistas y el clima de crispación política no ayuda, los fanatismos ideológicos que se han enmarcado en la derecha y la fuerte polarización del país  que se da a partir del ascenso del gobierno de la Cuarta Transformación, así lo ha dispuesto y hay quienes pretenden ver enemigos jurados en todas partes, simplemente porque no pensamos como ellos y se sienten traicionados o agredidos en sus posiciones políticas.

El asunto es que las cosas no son así, los periodistas no somos ni cómplices, ni comparsas de nadie, podemos sí establecer relaciones de amistad con empresarios y políticos, sin embargo hay líneas que no deben de cruzarse y es por esa razón que decidí denunciar.

Estoy seguro de que a ninguno de ellos le agradó, de hecho a mi tampoco, no es agradable ir ante el ministerio público y exponer estas cosas, sin embargo ese es el trabajo de las autoridades, proteger a los ciudadanos y en mi caso a los periodistas que desarrollamos una función delicada y muy vulnerable en un país que es catalogado a nivel internacional como el tercero más peligroso del mundo para ejercer esta profesión o este oficio que es el periodismo.

De mi parte comento que seguiré ejerciendo mi trabajo con la misma responsabilidad y pasión con la que siempre lo he hecho, y de hecho no se trata de posiciones ideológicas, pues aunque yo profeso en lo particular un convencimiento de que es la izquierda la que nos llevará a progresar como sociedad y como país, créame que respeto a quienes son claros en sus posturas, aunque estén en el espectro ideológico opuesto.

En este aspecto puedo decir que no daré ni un paso atrás, ni para tomar impulso y que siempre me sostendré en mis posturas, porque en esta vida la congruencia es lo más importante, más cuando nuestro trabajo es informar y formar opinión pública.

Correspondencia a demiandu1@me.com

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