Demian Duarte, corresponsal

CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente Andrés Manuel López Obrador anticipó que su gobierno buscará que se haga justicia para los mineros de Cananea en el asunto del pago de los derechos que les corresponden por la venta de la mina a Grupo México.

El jefe del ejecutivo federal reconoció que el tema tiene más de 15 años dirimiéndose en tribunales y señaló que en este la responsabilidad con los 55 millones de dólares que se adeudan a los ex trabajadores con derechos sobre ese acuerdo de liquidación, la tiene el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, mismo que encabeza el hoy senador de la República, Napoleón Gómez Urrutia.

López Obrador dijo que en efecto existe un proceso abierto y que es necesario que el tribunal de origen de la querella, emita un laudo, mismo al que su gobierno estará atento, pues se debe cumplir con la Ley y garantizar que se hará justicia en este caso.

“Tengo entendido, fue lo que llevó a la expulsión, al exilio al dirigente sindical, a Napoleón Gómez Urrutia, y tiene que ver con unas diferencias que hay al interior del propio sindicato. Entonces, nosotros tenemos que esperar que haya un laudo, que una autoridad competente sea la encargada de resolver esto”, recalcó.

Enfatizó que faltan unos posos en lo jurídico para que el asunto se resuelva en definitiva y que en función de que exista un mandato judicial para que se actúe, su gobierno lo va a hacer.

“Yo quiero recordar que este fue un diferendo, fue una disputa que se origina hace como 15 años aproximadamente; básicamente, es una diferencia entre la dirección del sindicato y las empresas mineras, para ponerle nombre y apellido es una diferencia, falta de entendimiento, entre Germán Larrea y Napoleón Gómez Urrutia”, resaltó.

El presidente de la República, dijo que en el año 2005 el hoy propietario de Grupo México, Germán Larrea, tenía más influencias en el gobierno federal y que por esto es que se permitió que las cosas se enredaran en ese nivel, incluso conduciendo a Gómez Urrutia al exilio en Canadá.

“Cuando estábamos nosotros en campaña se acercaron los mineros que seguían defendiendo a Napoleón a plantearnos que les parecía injusto que se había expulsado del país a Napoleón. Fui por ese entonces a un viaje a Londres, me invitó el dirigente del partido laborista, Corbyn, y me pidieron los obreros o dirigentes de las organizaciones obreras del Reino Unido una reunión y me plantearon el asunto de Napoleón, que les parecía a ellos que era una injusticia.

“Entonces, con todos esos elementos lo que hicimos es: A ver garanticemos que regrese Napoleón, no queremos que nadie se vaya al exilio, no se deben de dirimir así las diferencias y menos cuando el gobierno se inclina a favor de una de las partes, cuando no hay imparcialidad, cuando no hay un verdadero juez, que eso debe de ser el gobierno”, narró el presidente.

López Obrador consideró que con el retorno del dirigente sindical las cosas se han ido resolviendo y qué hay conciliación entre las partes

“Yo espero que se logre una conciliación plena, completa, que haya armonía y que se les resuelva el problema a los trabajadores, que eso es lo más importante”, anotó.

No obstante advirtió que si no hay entendimiento, si no hay una conciliación, si no hay un acuerdo, se hará lo que establezcan en este caso los jueces, el Poder Judicial.

“Nosotros nos vamos a ajustar a eso, porque tenemos que actuar de esa manera”, subrayó.

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